
Descubre un recurso didáctico imprescindible con 400 cartas recortables diseñado para trabajar el ritmo y la lectura musical de forma manipulativa, activa y dinámica.
Un material pedagógico con múltiples propuestas prácticas para dinámicas por parejas, desafíos de coordinación, actividades grupales y ritmogramas en el aula.
Presentación

Descubre unas cartas para aprender ritmo jugando

Dinámicas por parejas
Mientras una persona distribuye las cartas, la otra interpreta en tiempo real los ritmos generados.

Juegos de coordinación
Se ejecutan varias cartas de forma simultánea con ambas manos o incorporando otras partes del cuerpo.

Dinámicas en grupo
Con un enfoque colectivo, el alumnado crea y combina patrones para interpretar polirritmias o cánones.

Ritmogramas
Esta propuesta utiliza las cartas para recrear e interpretar ritmos de canciones conocidas por el alumnado.
Descubre un sistema con cartas de tamaño proporcional a su medida

56 Cartas de Negra
Figuras cuyo valor equivale al de una negra (2 corcheas, tresillo de corcheas, 4 semicorcheas…). Con ellas, el alumnado puede experimentar la subdivisión binaria.

54 Cartas de Negra con Puntillo
Figuras cuyo valor equivale al de una negra con puntillo (3 corcheas, negra + corchea…). De esta forma, se realizan actividades en compases de subdivisión ternaria.

48 Cartas de Blanca
Figuras cuyo valor equivale al de una blanca (síncopas de negra, negra con puntillo + corchea…). Permiten comprender combinaciones rítmicas de dos pulsos.

18 Cartas de Compás
Indicaciones de compases de subdivisión binaria, ternaria y de amalgama. Además, incluyen signos de repetición y casillas de primera y segunda vez para estructurar las obras.

224 Cartas de Acción
Se colocan bajo las cartas de ritmo. Existen cinco tipos: notas y acordes para la altura, matices para la intensidad, y percusión corporal o batería para la psicomotricidad.

Incluye cartas en blanco
Permiten escribir células rítmicas personalizadas en caso de no estar contempladas en las barajas principales, ampliando así las posibilidades pedagógicas y creativas del material.
¿Te atreves a revolucionar el aula?




